Noticias | 20 noviembre, 2020

Semana histórica: Columnas de investigadoras e investigadores CISEPA sobre la reciente crisis en el Perú

En esta semana hemos vivido un sinfín de acontecimientos que sin duda marcarán, para bien y para mal, un antes y un después en la historia de nuestro país. En medio del duelo por el fallecimiento de dos jóvenes, Inti y Bryan, quienes perdieron la vida ejerciendo su derecho a protestar en defensa de la democracia, el país parece retomar de a pocos un ritmo menos agitado, pero es importante que se sigan generando discusiones, y que lo sucedido no quede en un hecho aislado, sino que marque un nuevo punto de partida para los meses y años por venir. Desde el CISEPA, hemos reunimos algunas de las columnas de nuestras investigadoras e investigadores, que comparten sus reflexiones y análisis al respecto, y quienes, estamos seguros, continuarán aportando al debate con su valiosa labor.

El domingo 15 de noviembre, tras los lamentables hechos acontecidos en la marcha del día sábado, el investigador Tomás Dosek se pronunció al respecto con la columna "UNA SEMANA QUE CAMBIÓ AL PERÚ", haciendo un recorrido por la historia de las desigualdades y debilidades del modelo de desarrollo social y económico en el Perú, la inestabilidad política, y la acumulación de crisis que terminó en este estallido social.

"Las movilizaciones actuales, inéditas en su envergadura en las últimas dos décadas, tienen antecedentes en marchas por demandas sectoriales, la corrupción, los femicidios o la oposición a las candidaturas fujimoristas en la última década... Más allá de la salida de Merino y la reversión de las medidas del nuevo gobierno, los grupos heterogéneos en las calles no tienen de momento una agenda común. Es necesario que las protestas de #MerinoNoEsMiPresidente y #MerinoNoMeRepresenta y de todas las nuevas y cada vez más importantes redes sociales se transformen en el mediano y largo plazo en una articulación en pro de cambios estructurales y proyectos políticos alternativos".

La investigadora Narda Henríquez, en su columna EL VALOR DE LA “CALLE” EN UNA PATRIA HERIDA publicada por GICO, hace un análisis de las movilizaciones, lo que representan, y sus antecedentes y nuevas características, así como los múltiples intentos  de ciertos sectores por deslegitimar dichas protestas.

"Esta generación no ha vivido el conflicto armado ni sabe de las marchas previas,  pero forma parte de una reserva moral – una reserva aún no contaminada por el oportunismo y el racismo  – que surgen  como parte de su memoria colectiva y transmisión intergeneracional en la sociedad civil.  Aprendizajes en la práctica, vínculos  emocionales, demandas procedimentales son ahora parte del repertorio de las nuevas formas de construcción institucional de la democracia.  No hay  modelos alternativos de desarrollo en debate, hay multitudes en las calles, esperamos que sean multitudes informadas. Estas movilizaciones constituyen una  reserva ética y solidaria necesaria, esperemos que aunque sea una parte de esta reserva  perdure y madure,  contrarrestando los circuitos perversos (corrupción, droga, delincuencia, autoritarismo)  para aportar a sentidos comunes cívicos".

Por su parte, en la columna TRAS UNA SEMANA DE CRISIS POLÍTICA, AÚN TENEMOS DEMOCRACIA, la investigadora Maritza Paredes hace un recuento de los retos y desafíos que esperan al nuevo presidente Francisco Sagasti en los siguientes y decisivos meses, destacando la importancia de su experiencia y la capacidad de equilibrar pragmatismo y empatía, por sobre los tan mencionados títulos.

"Estas tareas que parecen tan acotadas y sencillas, no lo son. Dos son las razones principales. En primer lugar, los congresistas que vacaron a Vizcarra van a seguir buscando cualquier oportunidad para llevar adelante su agenda de intereses particulares... En segundo lugar, los jóvenes en las calles no van a parar de hacer demandas y estas van a crecer en exigencias que el gobierno de Sagasti no puede resolver en estos ocho meses, como el llamado a una Asamblea Constituyente. Sin embargo, el presidente tiene que ser capaz de canalizar estas demandas de forma empática y efectiva hacia el debate y proceso electoral de abril".

La investigadora María Eugenia Ulfe hace una crónica de todo lo acontecido en los últimos días, en su columna NARRAR LA POLÍTICA MÁS ALLÁ DEL MOMENTO, donde resalta la importancia de los colectivos, las marchas descentralizadas, y la capacidad de organización a través de distintas plataformas haciendo uso de las tecnologías, en lo que denomina una nueva forma de hacer política. Asimismo, llama la atención sobre la aparente contención del estallido, y la necesidad de no verlo como un evento aislado, pues no responde únicamente a una vacancia, sino a demandas mucho más arraigadas que continúan vigentes y exigen ser atendidas.

"Hay pedidos históricos en estas demandas ciudadanas que merecen atención y que no quedan solamente en una vacancia o en el cambio de un usurpador. Por eso me preocupa enormemente que se intente encapsular el momento a través de una etiqueta, que esta se comercialice y luego banalice. Creo que es difícil contener esa ebullición que bien merece –como un volcán que lanza humos– permanecer así. Sí, pues, perdimos los marcos analíticos de pensar en términos de partidos o estructuras para ante nuestros ojos ver esa efervescencia que es la política no solo desde abajo, sino desde los menores de edad".

Finalmente, la investigadora Carmen Ilizarbe plantea en su columna PERÚ 2020: ¿QUIEBRE Y REFUNDACIÓN?, una serie de preguntas e interrogantes que surgen, tanto respecto a cómo entender lo sucedido, como a qué medidas se deben tomar, y cuáles son los posibles caminos a tomar de aquí en adelante para, como menciona el título, refundar el país.

"Sí, refundar el país es la meta imprescindible que debemos plantearnos. ¿Es posible? Sí, y precisamente porque asistimos al quiebre del orden político que ha malfuncionado en los últimos 20 años. La crisis constitucional en la que nos encontramos nos obliga a proyectarnos al futuro, no al pasado, y convenir en soluciones que impidan, ahora sí, que las mafias y los intereses corporativos marquen el rumbo y el destino del país".